¡Hola a todos!
En mi primera aportación a la comunidad quiero traeros una cuestión que me lleva rondando la cabeza hace años.
Con frecuencia nos encontramos con clientes que se plantean la misma pregunta: ¿por qué mi web no funciona? Algunos de vosotros sois de agencias partner, otros trabajais en clientes finales desde dentro. Yo, que he estado en ambos roles, con este post espero tan sólo intentar orientar a las empresas que necesiten invertir en su web, ayudaros con argumentos a los que las asesorais y, humildemente, abrir de este modo un poco las mentalidades.
Por qué mi web no funciona, la pregunta del millón
Durante años se han vendido webs que, en ocasiones, han contado con un gran diseño. Recuerdo una época en que incluso se medían los píxeles de todos y cada uno de los elementos para que encajaran a la perfección. Aquello fue superándose para que más recientemente se haya tendido a simplificar todo. Pero este cambio en realidad ha sido influido tan sólo por modas estéticas, y de forma especial por la necesidad de ser compatibles con los dispositivos móviles (diseño responsive).
En los inicios, pongamos por ejemplo los años 90, se actuaba así a causa de la ignorancia lógica que se tenía en los albores de la explotación comercial de los webs. Todo era nuevo. Actualmente, por las causas que sean, la realidad es que seguimos con décadas de frustración, desengaños y problemas. Todavía hoy se están construyendo webs con aspecto y planteamiento de folletos de papel, cuando lo que se necesita son webs optimizadas para la generación de beneficios, es decir, plataformas de (inbound) marketing.
La historia del diseño web que siempre se repite
Mi experiencia personal me dice que este es más o menos el proceso general del fracaso a la hora de construir una nueva web:
- Contratamos a una agencia o un profesional del diseño, ya sea por referencia, por ser amigo/cuñado o tras una prospección del mercado más o menos seria.
- Una vez finalizado el producto y pasado un tiempo prudencial, la temida pregunta te asalta hasta la obsesión: ¿por qué mi web no funciona?
- Después de todo el tiempo y dinero empleados en diseño y desarrollo, descubrimos que la nueva web no le gusta a Google. En lugar de mejorar, hemos perdido el poco posicionamiento que ganó la web anterior, si es que lo teníamos.
- Nuestro volumen de negocio no sólo no ha mejorado, sino que en ocasiones puede suceder hasta que dejen de llegar clientes. Otras veces tan sólo observamos que el poco tráfico que nos llega se marcha para no volver, obsequiandonos con una altísima tasa de rebote que, a su vez, Google usa como argumento para hundirnos todavía más en los resultados de búsqueda.
- Seguro que nuestro nuevo sitio web es precioso, pero ha nacido sepultado para siempre en las profundidades de las SERP y/o el tráfico recibido se marcha sin más porque, o bien no está cualificado, o bien se nos escapa como el agua entre los dedos. Ha pasado tiempo (dinero), hemos despilfarrado con una mala inversión (más dinero), y seguimos teniendo que cambiar la web porque estamos peor que con la anterior. Frecuentemente sale más barato hacer otra nueva que arreglar la que acabamos de estrenar (de nuevo más dinero).
Pero antes de continuar con el análisis… ¿Te has encontrado con estas situaciones? ¿Te ha ocasionado fricciones? ¿Me cuentas tu experiencia?